Turquesa

Feliz martes tengan  todos ustedes querid@s niñ@s estamos en la primer semana del último mes del 2014, no sé en qué momento se terminó el año, pero creo que ha sido bastante bueno, personalmente fue un magnifico año donde tuve la oportunidad de conocer a gente fantástica, y que sin duda me deja muchos aprendizajes.

Como se hizo costumbre en este año, el primer posteo del mes se lo dedicamos a la Gema del mismo (a ver qué demonios posteo el año entrante) pero mientras les cuento que resulta que pasó a pasar que para diciembre se tienen consideradas 3 piedras, la Turquesa, la Tanzanita y la Circonia, e iniciaremos al menos hoy con la turquesa.

La palabra “turquesa”‘ es muy antigua y de origen indeterminado. Deriva del francés pierre turquoise, significando “piedra turca”. Se piensa que esto surge de una confusión, ya que en Turquía no hay turquesas, pero eran comercializadas allí, y entonces la gema fue asociada con ese país.

La turquesa es un mineral de la clase 8 (fosfatos), según la clasificación de Strunz, de color azul verdoso. Es un fosfato de aluminio y cobre. Su fórmula es: CuAl6(PO4)4(OH)8•4H2O. Es escaso y valioso por su calidad. Ha sido muy apreciado como piedra preciosa y ornamental durante miles de años debido a su color inigualable. En la actualidad, como tantas otras gemas, tiene gran popularidad en el mercado debido a la introducción de tratamientos e imitaciones, algunas muy difíciles de detectar aún por expertos.

La más fina de las turquesas es bastante frágil, llegando a un máximo de dureza justo por debajo de 6 en la escala de Mohs, o ligeramente menos que un vidrio de ventana común. El color es tan variable como el resto de sus propiedades, abarcando desde el blanco hasta el azul oscuro y el azul cielo, y desde el azul-verdoso hasta el verde-amarillento. El color azul es atribuido a cobre, mientras que el verde puede ser el resultado de impurezas de hierro o la deshidratación.

 

Yacimientos

Es un mineral raro, de formación secundaria y se encuentra principalmente en regiones desérticas. La turquesa se encuentra entre las primeras gemas en ser extraída. La mayoría son extracciones a mano, con escasa o ninguna mecanización. Sin embargo, la turquesa algunas veces es obtenida como un subproducto en las explotaciones mineras de cobre a gran escala, los lugares donde se encuentran yacimientos son:

  • España
  • Irán
  • Sinaí
  • Estados Unidos

La Turquesa en la Historia

Las tonalidades de la turquesa han sido apreciadas en muchas culturas importantes de la antigüedad: han adornado a los gobernantes del Antiguo Egipto, a los incas, moches, chimúes, aztecas (y posiblemente otras culturas mesoamericanas precolombinas), a los persas, Mesopotamia, Civilización del valle del Indo y China desde al menos, la Dinastía Shang. A pesar de ser una de las gemas más antiguas, y probablemente la primera en ser introducida a Europa a través de Turquía, junto con otros productos provenientes de la ruta de la seda, la turquesa no se convirtió en una piedra ornamental importante hasta el siglo XIV. Aparentemente fue desconocida en la India hasta el período Muhgal, y en Japón hasta el siglo XVIII. Una creencia compartida por muchas de estas civilizaciones sostiene que la turquesa posee ciertas cualidades profilácticas: se pensaba que cambiaba de color de acuerdo al estado de salud de quien la usaba y protegía de fuerzas malignas.

Los aztecas incrustaban turquesas junto con oro, cuarzo, malaquita, azabache, jade, coral y conchas en objetos posiblemente ceremoniales, tales como máscaras (algunas de las cuales tenían como base una calavera), cuchillos y escudos. Resinas naturales, betún y cera eran usados para unir las turquesas a la base de material, que generalmente era madera, aunque también se utilizaban huesos y conchas marinas

Siendo un material de fosfato, la turquesa es intrínsecamente frágil y sensible a los solventes; los perfumes y otros cosméticos pueden alterar su color, al igual que las pieles grasas. Exposiciones prolongadas a la luz solar también pueden decolorarla o deshidratarla. Deben tomarse ciertos cuidados cuando se utiliza como joya: los cosméticos, incluyendo los bronceadores o protectores solares y el aerosol para cabello deben ser aplicados antes de ponerse los accesorios, y no debe ser utilizada en la playa u otros lugares soleados. Después de su uso, la turquesa debe ser limpiada con un paño suave para evitar la acumulación de residuos, y debe guardarse en un recipiente, aislada de otras piezas, para evitar rayaduras ocasionadas por otras gemas más duras y mejor pulidas.

Color en la moda

El color se ha vuelto muy popular en todos los aspectos del diseño, por su versatilidad y la facilidad de combinarse con la gama del Café o se contrastarse con Rojos, les anexo un par de aplicaciones de este bello color que de seguro disfrutarán. y ya conocen el dicho, y si no, pues aquí está: “La mano que lleva una turquesa no conoce nunca la pobreza”

Manuel Garza

 

Imágenes:

Andrewchristian.com

Decoracionydisegnoblogspotcom

mineral-scom

wiccareencarnadanet

 

 

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